viernes, 13 de febrero de 2009

ROMA

Roma es...soprendente. Sí, nada de preciosa, cautivadora, de ensueño o algo parecido. Totalmente diferente a lo que pensaba. Desborda arte por los cuatro costados. Sorprendente porque nada es como imaginaba. Si nunca has estado y conociendo de antemano parte de sus encantos es más que imposible no tener una "maqueta" en nuestra cabeza. Los rincones que daba por echo que me iban a fascinar han quedado en cierto modo de lado y han sido superados por mucho por otros a los que sin motivo(y ahora con conociemiento he de decir injustamente) había infravalorado.



El primer puesto en mi ránking particular lo ocupaba la Fontana di Trevi y he decir que le doy un 10, máxima puntuación, no es que me contradiga con lo que dije anteriormente, simplemente es la excepción. Impresionante, deslumbrante. La imagen del momento en que la vi, topándomela prácticamente de bruces no lo olvidaré nunca, seguro.



Está claro que el Coliseo es visita obligada, primera sorpresa. Nunca habría ido a Roma por ver simplemente esta imponente construcción (aquí dejo patente mi nula capacidad artística, el arte nunca ha sido lo mío), me quito el sombrero. Ahora entiendo a mi compañero de viaje. Merece la pena ir a Roma sólo por ver el Coliseo, sin duda alguna. Y, por supuesto, traerse una foto, o más bien varias.



La Piazza de Spagna, sin embargo, no fue lo que me esperaba. Claro que igual mi idea de escalinata era demasiado exagerada, pero creí que me encontraría algo mucho más, más...más alto, largo, no sé como explicarlo, y ¡ojo! no digo que no tenga suficientes escalones, tiene muchísimos, que lo experimenté en primera persona subiéndolos y bajándolos uno por uno y en algunos momentos haciendo el tonto cómo si estuviera en un auténtico desfile(ingenua de mi!).
Tampoco el Foro Romano me llamó demasiado la atención, me reafirmo en mi nula visión del arte, pero fue como pasear por un parque enorme, al más puro estilo Retiro y espero que los que entendeis del tema no me matéis pero es que yo por mucha imaginación que le eché, no tuve la suficiente para ver más allá de unas ruinas. Ídem con el Circo Romano.
El Vaticano ha sido la mayor sorpresa del viaje (junto al Coliseo). Majestuoso. Hay que verlo y vivirlo en primera persona para poder entender la impresión que provoca. Inmenso. La imagen de la Piazza de San Pedro a través de la Via della Conciliazione mientras vas acercándote es alucinante. Y por dentro es perfecto, no se me ocurre otra palabra para describirlo.
Mención especial también para la Piazza Navona, el Pantheon y la Piazza del Popolo.
Pero Roma es mucho más que monumentos, plazas, fuentes, etc. Ante todo es una ciudad internacional, porque hay gente de todas las partes del mundo y estas escuchando un idioma diferente cada diez minutos. Y Japón, o dígase China, no sabría especificar, tiene una delegación inmensa, porque eran mayoría abrumadora, eso sí, como mandan los cánones todos ellos bien equipados en cuanto a cámaras de fotos, de video y mapas se refiere.
Por otra parte, en cuanto al tráfico la definiría como una ciudad-caos . ¿Pero es que a los italianos cuando se sacan el teórico no les explican que en los pasos de cebra no regulados por semáforos si hay un peatón hay que parar para dejarle pasar? Ya os respondo yo, no se lo explican. Es la ciudad que conozco en la que más fácil es ser atropellado porque tienes que echarte, literalmente, encima de los coches para conseguir que reduzcan la velocidad.
Siempre he pensado que hay gente muy preparada por el mundo, pero el colmo de la preparación he ido a encontrarmelo en Italia. Eso es una persona competente y lo demás es tontería. ¿Que dónde lo encontré? pues en una oficina de turismo. Mientras aguardabamos tranquilamente nuestro turno, para saber donde encontrar la estatua de Rómulo y Remo, el chico que nos sacaba de dudas a todos los "guiris" explico en un francés y un inglés perfectos a nuestros predecesores en la cola cómo encontrar lo que buscaban. Dedujimos por tanto que no hablaría español, pero como que no, nos dijo exactamente lo que buscabamos en un español más correcto que el mío. Llegamos incluso a darle vueltas a la idea de coger a uno de los numerosos chinos-japoneses que había por la zona para ver si también era capaz de responderles, pero decidimos que fuese como fuese el tío era un crack, cuatro idiomas perfectos y con esa soltura eran suficientes, de matrícula vamos. Y la estatua de Rómulo y Remo finalmente no la vimos.
Lo de la pizza y la pasta italianas, serán las mejores del mundo, pero las he comido mejores aquí. Que no digo con esto, que no haya sitios donde sean fuera de lo normal, pero si es así, no dimos con ellos, que se le va a hacer. Esto es como ir a Valencia a comer paella y a lo mejor un día en Madrid te comes una mucho mejor, cuestión de suerte supongo.
Volviendo al tema del transporte, he de decir que creo que no controlan el significado de las palabra "expres". Salimos del aeropuerto, llegamos después de un rato andando a la estación de trenes para coger uno que nos llevase al centro y claro sabes de antemano que hay dos trenes que te llevan a Termini(el centro de transporte público diría yo). Por una parte el que hace varias paradas hasta de llegar a nuestro destino, o el "expres" que va más rápido y sin paradas. ¿Rápido? ¡pues el lento no quiero ni pensar en cómo es! Treinta minutos para recorrer 35 kilómetros, pero por dios, y lo mejor de todo es que en el tren ponía alta velocidad. Vienen aquí, ven el Ave y piensan que es un cohete.
Cuando llegamos a la estación en la que tomamos nuestro magnífico "expres", sin haber pasado ningún control, y nada más recoger un estupendo mapa de la ciudad, nos pararon dos chicas policias y nos pidieron la documentación, y sólo a nosotros, debíamos tener cara de sospechosos o algo parecido, pero he de decir en nuestro favor que era por el madrugón que nos habíamos pegado.
Y hasta aquí Roma. Un ciudad fantástica que os recomiendo a todos. Hay que ir a conocerla al menos una vez en la vida. Para mi ha sido un viaje inolvidable, no podría ponerle ni un sólo pero. Todo ha sido prefecto, empezando por la compañía y terminando por el significado especial que ha tenido para mi. Y es que sólo con el nombre de la ciudad, con un simple juego de letras, queda todo dicho.

3 comentarios:

YO! dijo...

Estuviste en Trastevere????es lo que más me gustó de roma!
Ro.

Marina dijo...

Diosss!!!
ROMA-AMOR!!
me ha encantado el post,nena!
y por lo que veoo fue genial el findee!!
un besitooooooooooo

Anónimo dijo...

Hablando del rey de ROMA por la puerta se asoma.Todos los caminos conducen a ROMA.Bien esta San Pedro en Roma....Todos estos famosos dichos hacen honor a esta hermosa ciudad que enamora a todo visitante que por ella se asome.Me alegro que hayas disfrutado.
Gracias por hacer a la Fontana participe de mi locura(ya sabemos)..